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Nuevamente, el fuego solo ha sido una prueba más, un nuevo reto y un nuevo aprendizaje. Los triunfadores están llenos de alegría y optimismo: están a punto de llegar a su destino.

Ya se ve la gran casona con un rótulo que la identifica perfectamente:

"Posada de los Peregrinos
Haciendo aprendizaje al andar
Si habéis llegado por este camino
Muchas historias nos debéis contar.

Venid, entrad y compartid con nosotros
Que mucho habréis sufrido y celebrado.
Vuestro conocimiento compartiréis con otros.
Y nuestro gran secreto os será revelado".

La mesonera los recibe con alegría, no sin antes preguntarles:

¿Cuál es la más difícil de todas las cosas?
Bueno, la respuesta fue la más fácil... pues todos la aprendieron, de un modo muy personal, a lo largo del recorrido.

Los héroes entran contentos y orgullosos, a la Posada de los Peregrinos. La recompensa está servida: monedas de oro y plata… y la Fuente del Conocimiento.

Esa noche se oyeron los rumores de que los alquimistas, trovadores y malabaristas habían llegado también a la tierra mágica a través del Mar Sin Nombre. Los peregrinos avivaron sus esperanzas de reencontrarse con sus amigos para compartir y aprender todos de sus experiencias y aventuras.

Si queréis verificar las respuestas de las preguntas que os hemos presentado durante el peregrinaje, ingresad al siguiente pasadizo...

Sigue. Tales Mileto